¿Por qué es importante invertir en unos buenos neumáticos?

Está más que comprobado que circular con los neumáticos en mal estado eleva el riesgo de sufrir un accidente. No sólo eso. Escatimar y buscar cubiertas de segunda mano supone, primero, un riesgo innecesario y luego el doble de gasto ya que te obligará a renovar al poco tiempo.

El neumático es el único punto de contacto del vehículo con la calzada. De su buen o mal estado depende que pueda responder de manera precisa en cada situación. Por ejemplo: un neumático con un dibujo en la banda de rodadura inferior a dos milímetros no podrá evacuar el agua con la suficiente rapidez como para garantizar una frenada eficaz sobre superficie mojada. Y si el coche no frena en el espacio debido, el choque resultará inevitable.

Pero además, del buen estado de las cubiertas dependen en buena parte la precisión de la dirección, la estabilidad en la conducción, el ruido, la tracción sobre mojado y el consumo de combustible.

Hay estudios que demuestran que comparando un coche viejo equipado con neumáticos premium y uno nuevo que monte cubiertas de las denominadas low cost, por muchos años que tenga el vehículo que ‘calza’ neumáticos de calidad siempre tendrá una respuesta en carretera más precisa.

Dí no a los neumáticos usados

Aunque a priori pueda parecer la compra más acertada, lo cierto es que son varias las razones por las que merece la pena invertir en unos neumáticos nuevos y desechar la idea de los usados. Estas dos las dos más importantes:

– Los neumáticos de segunda mano pueden haber estado expuestos a un mantenimiento inapropiado y/o podrían tener daños que no se detecten a simple vista. Por ejemplo, las reparaciones inadecuadas o los daños en el revestimiento interior de un neumático sólo se pueden observar a través de una inspección del interior del neumático.

– El ahorro en la compra de una neumático de ocasión no siempre es tal pues los hay que se venden tan al límite del final de su vida útil que obligan a comprar otro juego de ruedas en pocos meses y al final la cuenta sale más elevada que si se hubiera optado desde el principio por uno nuevo.